Vengan, pongamos las cosas en claro -dice el Señor-
¿Son sus pecados como escarlata? ¡Quedarán blancos como la nieve!
Isaias 1:18
La palabra sinceridad se deriva de otras dos palabras: "sin" y "cera".
En la antigüedad, cuando se hacían vasos de barro o arcilla y el alfarero los ponía en el horno, estos podían salir bien o quebrarse durante el horneado. Obviamente, no tenia el mismo atractivo un vaso todo agrietado que uno cuya superficie estaba completamente lisa.
Entonces lo que hacían algunos alfareros era rellenar las grietas con cera. Todo parecía estar perfecto y la gente compraba el vaso igual. El problema salia a la luz cuando el vaso era sometido al calor. ¿Qué sucedía? La cera se derretía y aparecían las grietas originales.
Anímate a darle la bienvenida a la sinceridad total en tu vida. Cuando encuentres una grieta, no la cubras con cera: habla con tus lideres y sobre todo, mostresela al alfarero celestial.
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